miércoles, febrero 9







"Amarte con un fuego duro y frío..
amarte sin palabras sin pausas ni silencios..

amarte solo cada vez que quieras..
y sólo con la muda presencia de mis actos.."



Un verdadero poema no tiene dedicatoria. Cada palabra es la metástasis de la escencia de los recuerdos, de las canciones, de las visiones y encuentros ( y des-encuentros). No necesito decir, fulanita, éste va por ti, perenganito, éste va para ti con todo mi corazón. Ya las palabras los llaman, las alusiones a sus imaginarios y tiempos los gritan con todos los pulmones de la RAE.

¿Me sientes más lejos porque no digo que este poema es por ti, es para ti, eres tú?

No

Porque al leerlo sabes que hablo de tí, sí de ti, de la canción que escuchamos ese día en que comimos en la Alondra, del vaso con agua, de cuando vagamos por el jardín Borda perdiéndonos entre fuentes, de cuando fumamos ese día en el suelo, de cuando nos tatuamos cosas ilegibles, de cuando nos tirábamos al pasto a hablar de idioteces o cuando hubo una re-reunion de melancolías y de ayeres malgastados en café y coca cola. No sabes las cosas que la gente escoge recordar, lo que decide olvidar.

Espero me recuerdes cuando veas a alguien comiendo con las manos una torta, cuando compres un libro o cuando camines mirando al cielo aunque se te vaya la vida en ello e incluso cuando veas mi fantasma entrar y salir de la biblioteca...

Entonces sí, vas a necesitar la dedicatoria, porque las tortas, los fantasmas y los discos son más terrenales que las palabras.







img: Helena Almeida
"Pintura Habitada"

1 comentario:

Sir Sabbhat dijo...

No existe nada que cree mundos ni realidades con más fuerza que las palabras.
Recia Paz la poesía devela mundos

Yo no se, pero me acuerdo cuando la historia la escribían los poetas, ahora se que ya no canta solo gime