Fue por un tiempo que no quise sentir,
como meterme en una muñeca rusa
hasta tener una fuerte coraza de papel
Nos comunicábamos con clave morse
te decía, tengo sed
y sólo podía beber de tu sombra
asomándose desde lo alto
Como dos huérfanos
jugando con la tierra mojada
en tiempos de lluvias violentas
Siempre fuimos los fantasmas
fácilmente rotos en la piel
en los paseos nocturnos
en las constelaciones
en las sábanas
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