Jorge se dedica a desensamblar la razón. ¿Por qué desensamblar y no desquebrar? Si la realidad estaba bien antes de que llegáramos. El caos estaba bien. Nosotros mal.
Quiero decir, necesitamos quitar las partes, el polvo y la palabra.
Una semana fue lo que Jorge vivió con los perros. Me dijo que, casi moribundo comió un pedazo de pan tirado lleno de mugre. La gente lo miró con desprecio. A Jorge como siempre, le valió madres. Hace todo por ninguna razón, o por la razón del absurdo. Entre menos sentido tenga más motivos tiene para hacerlo. Me regaló un libro y un disco con grabaciones en alemán. Quiere aprender italiano y francés también, aunque es pésimo para los idiomas. Le gusta golpear a su mejor amigo hasta que ambos quedan exhaustos. Hasta que él le dice, "hoy te noto triste" y hablan de ello.
Ich bin verwirrt... después de todo caminando hacia la derecha se debe salir del laberinto.
1 comentario:
yo soy el niño perro
Publicar un comentario