
Ahora ya no tengo nada verdadero, tu recuerdo me hostiga en la sangre, incluso tu mirada en mi memoria me convierte en luna temblorosa, me detengo en tus ojos y solo ahi puedo estar. Miro el amor crecer, lo miro para siempre. Esta capacidad de evocarte me deja trémula como el gesto de una hoja en la lluvia. Mis recuerdos de ti me hacen grávida, melancólica como una carta manchada de ternura. Permanezco aquí, aunque ya me haya ido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario