lunes, julio 18

evanescente





La fatalidad es lo que hace a un artista, no el talento. Dividida, me siento a contemplar las estrellas mientras caen. No hay sorpresa, estan ahí por algo ¿verdad? El simbolo de lo que no entiendo, de lo que pretendo buscar. Soy investigadora solemne de cosas fútiles..

Lo sorprendente es que no he dicho nada, y ya todo esta dicho. Trata de sobrevivir a eso con tu ajedrez y tu pintura Diró. No podrías. Te ahoga. Los poetas no son pequeños dioses, son seres caídos. La fatalidad de nuevo. Hasta morir. Me sobran palabras en el hueco del abismo.

Esto es sólo otra escena en la que entras confusamente y las huellas estan por todas partes, pero las huellas son de todos, hasta tuyas.


Ten suerte Diró, pero mas importante, ten fatalidad.

sábado, julio 2

Muérete de realidad






Es preciso encontrar la llave para salir, del zapato mojado, del café con leche, del levántate que ya es tarde para ir a la escuela, del gris de las paredes, del cuántos años tienes, del levántate porque ya es tarde para ir a trabajar, de la continuidad sin fallo de los días, de la tribu urbana, del levántate porque la es tarde para ir a celebrar tu entierro.

Así son las cosas, ¿qué se le puede hacer si no escapar de ellas con lo que se tiene a la mano?

Desde hace tiempo una pregunta saltó a mi cabeza, se volvió una voz esquizofrénica, después una idea bífida, un río confluyente que va a dar al mar del todo. Recuerdo cuando me dijo que el arte y la ciencia no eran tan distintos, me hizo respirar mejor, el error tenía mucho más margen y se podían ver mejor los contornos de las cosas.
Ciencia y arte usamos métodos poco ortodoxos, ambos igual de locos, ambos buenos escapistas, ambos hacia el mar. Son dos ideas que, si se contraponen se repiten a sí mismas hacia el infinito como dos espejos de Alicia.












imagen: Waterhouse